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GLENMARY HOME MISSIONERS- GROUP 1036

This “Mission Message” comes to you from a group of missionaries known as GLENMARY who minister where the Catholic population is less than one percent and there are crippling levels of poverty.  Picture a region about one third the size of the continental United States. But in this vast area there is no Catholic Church. If you wanted to attend Sunday Mass, it’s not available. If you wanted to receive Jesus’ precious farewell gift to us—the Eucharist—you cannot. If you wanted to avail yourselves of the sacrament of Reconciliation and hear those comforting words, “Go in peace, your sins are forgiven,” you would be out of luck because the Catholic Church is not present.

GLENMARY works in one country—and you might have heard of it: THE UNITED STATES OF AMERICA. Or more precisely: THE MISSION REGIONS OF THE UNITED STATES, for believe me, not all missions are foreign. Let me explain about the reference to “one third the size of the continental United States.” Back in the 1930s, a diocesan priest from Baltimore realized that the Catholic Church was not present everywhere in our country. To demonstrate the need, he took a county map of the United States and colored every county that did not have a resident priest. At the end of the process he had colored 1,022 counties—basically one third of the United States. He dubbed the area, “NO PRIEST LAND USA.”

This priest, Father William Howard Bishop, rejoiced that there were religious orders serving the foreign missions, but he felt there should be at least one religious order whose total focus was on these mission areas of the United States. The GLENMARY HOME MISSIONERS is the realization of his vision—a religious community founded in the United States whose total ministry takes place in the United States.

We may find a handful of Catholics when we arrive in an area, who are typically forced to drive long distances to attend Mass. The first Mass we offer in that previously untouched county may be in a parishioner’s home, a store front, a funeral home chapel, or a civic club. Just like the mustard seed in the Bible, something small and insignificant can become quite sturdy. For example, the second largest parish in the Tyler, Texas Diocese was once a Glenmary mission.

Like missionaries everywhere we strive to make the Church present and invite people to be part of it. We try to break down the barriers that separate us; and we strive to help the poor.  In the areas Glenmary serves—Appalachia and the South—the level of poverty is often twice the national average.

Two things to remember about us: Our total ministry takes place in the United States and we don’t stay.  Once a mission church becomes self-sufficient, we return it to the care of the Diocese and move on to the next area of need. To date we have returned 120 missions, 108 of which are still functioning.

Thank you for your prayers and financial support. Missions by nature need financial assistance until they reach maturity. I invite you to learn more about us by visiting our website at Glenmary.org. The fact that you are hearing this tells me that your faith means something to you. And truly, if THIS IS A FAITH WORTH HAVING, IT’S A FAITH WORTH SHARING. God Bless.

To support the GLENMARY HOME MISSIONERS, please click on the button below to donate and either select your parish in the Archdiocese of Los Angeles and/or type Group 1036 in the memo box. God bless!

Este “mensaje de misión” llega a usted de un grupo de misioneros conocidos como GLENMARY que ministran donde la población católica es menos del uno por ciento y donde hay niveles abrumadores de pobreza. Imagínese una región de aproximadamente un tercio del tamaño de los Estados Unidos continentales. Pero en esta vasta área no hay iglesia católica. Si usted desea asistir a la misa dominical, no está disponible. Si quiere recibir el precioso regalo de despedida de Jesús -la Eucaristía- no puede. Si quisiera aprovechar el sacramento de la Reconciliación y escuchar esas palabras reconfortantes: “Vaya en paz, sus pecados son perdonados”, no tendría suerte porque la Iglesia católica no está presente.

GLENMARY funciona en un país, y es posible que usted haya oído hablar de él: LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA. O más precisamente: LAS REGIONES DE LAS MISIONES DE LOS ESTADOS UNIDOS, porque créame, no todas las misiones son extranjeras. Permítame explicarle la referencia a “un tercio del tamaño de los Estados Unidos continentales”. En la década de 1930, un sacerdote diocesano de Baltimore se dio cuenta de que la Iglesia católica no estaba presente en todas partes de nuestro país. Para dimensionar la necesidad, él tomó un mapa de los Estados Unidos y coloreó todos los condados que no tenían un sacerdote residente. Al final del proceso, había coloreado 1,022 condados, básicamente un tercio de los Estados Unidos. Él apodó al área, “TERRITORIO ESTADOUNIDENSE SIN SACERDOTE”.

Este sacerdote, el padre William Howard Bishop, se alegró de que hubiera órdenes religiosas sirviendo en misiones extranjeras, pero sintió que debería haber al menos una orden religiosa cuyo enfoque total estuviera en estas áreas de misión de los Estados Unidos. LOS MISIONEROS DE GLENMARY son la realización de su visión: una comunidad religiosa fundada en los Estados Unidos cuyo ministerio total tiene lugar en este país.

Es posible que cuando llegamos a un área, encontremos a un puñado de católicos que generalmente se ven obligados a conducir largas distancias para asistir a misa. La primera misa que ofrecemos en ese condado previamente intacto puede ser en la casa de un feligrés, al frente de una tienda, en la capilla de una funeraria, o en un club cívico. Al igual que la semilla de mostaza en la Biblia, algo pequeño e insignificante puede volverse bastante fuerte. Por ejemplo, la segunda parroquia más grande de la Diócesis de Tyler, Texas, fue una vez una misión de Glenmary.

Como los misioneros en todas partes, nosotros nos esforzamos por hacer que la Iglesia esté presente e invitamos a las personas a ser parte de ella. Intentamos derribar las barreras que nos separan; y nos esforzamos por ayudar a los pobres. En las áreas en las que Glenmary presta servicios, los Montes Apalaches y el sur de Estados Unidos, el nivel de pobreza suele ser el doble del promedio nacional.

Existen dos cosas que recordar sobre nosotros: la totalidad de nuestro ministerio tiene lugar en los Estados Unidos y no nos quedamos. Una vez que una iglesia misionera se vuelve autosuficiente, la entregamos al cuidado de la diócesis y pasamos a la siguiente área de necesidad. Hasta la fecha, hemos entregado 120 misiones, 108 de las cuales aún están en funcionamiento.

Gracias por sus oraciones y apoyo financiero. Las misiones, por naturaleza, necesitan asistencia financiera hasta que alcanzan su madurez. Le invito a conocer más sobre nosotros en nuestro sitio web: Glenmary.org. El hecho de que usted esté escuchando esto me dice que su fe significa mucho para usted. Y verdaderamente, si ESTA ES UNA FE QUE VALE LA PENA TENER, ES UNA FE QUE VALE LA PENA COMPARTIR. Que Dios le bendiga.

Para apoyar a GLENMARY HOME MISSIONERS, haga clic en el botón de abajo para donar y seleccione su parroquia en la Arquidiócesis de Los Ángeles y / o escriba Grupo 1036 en el cuadro de memorando. ¡Dios los bendiga!